Corriendo descalzo (Barefoot running): ¿Moda o la mejor forma de correr?
En mi caso no es la historia de un super atleta sino de un gocho el cual quiere entender porqué no puede correr sin dolor grandes distancias. Aquí les cuento como va:
El drama
Quienes siguen este blog saben que me gusta correr, y también saben que de unos meses para acá he estado sufriendo de ‘shin splints‘ de manera casi constante. Si bien los zapatos y el tratamiento médico que comencé me han ayudado de alguna manera no han podido curar mi aflicción del todo.
¿Soy demasiado atlético para mis pobres pies (no realmente)? Obviamente tengo un problema en la forma en que corro, pero los doctores no me han dado una forma precisa para corregir mi deficiencia. Quien terminó de darme un buen consejo fué el coordinador de las clases de velocidad del NYRR, quien entre otras cosas me pregunto si corría de puntillas (yo le dije que no sólo eso sino que además caminaba así) y si tenía otros problemas como ‘algo’ de pies planos. Sin embargo su recomendación (además de la visita al doctor) fué la misma: Aditamento ortopédico o plantillas para los zapatos, hielo y elevación, aspirina y zapatos con control de movimiento.
Todos paliativos, pero ¿hay alguna forma en la cual yo puedo mejorar la forma en la que corro?
El primer paso hacia el cambio es la negación
En la oficina tengo un compañero de trabajo el cual ya antes me habia mencionado como corría en Central Park con sus Vibran Five Fingers (VFF). Es muy inteligente, algo excéntrico, pero todo lo que hace sigue una linea racional. No corre descalzo pero si con zapatos mínimos ya que según el le ayudaron a corregir su forma de correr.
Como buen crítico dudé de su aviso; No podía creer que las extremidades del hombre estuvieran adaptadas para soportar la tortura de correr sobre pavimento y concreto sin algo de amortiguamiento (ningún hombre de las cavernas vivió más de 20 años en promedio). Para rematar, el doctor que vio mi pierna se refirió a correr descalzo como ‘una moda que va y viene cada 5 años’.
Sin embargo, aún seguía pensando que quizas toda esa gente que corría descalzo habían descubierto algo que yo no sabía.
Pero que carajo, yo tengo un problema al correr y que se la puede hacer, ¿verdad?
Abre los ojos, o mejor aún, aprende a escuchar
La revelación de como correr mejor me vino después de una carrera de 5K que hice mi amigo Ricardo Pravia, el cual había abandonado el correr por varios meses, no por problemas de dolor sino por motivos personales (entre esos jugar Poker en línea
). Sin animo de ofender, el no es precisamente el tipo atlético y sin embargo disfrutaba el correr cuando lo hacia (yo mientras tanto estaba más y más obsesionado por mi falta de éxito al eliminar el dolor constante en mi pierna), además de hacerlo sin dolor alguno.
Yo le pregunté como estaba entrenando; El me respondió más o menos lo habitual pero lo que me llamó la atención fué que en vez de usar unos zapatos con mucho refuerzo como yo el en cambio estaba usando unos zapatos con soporte mínimo, unos Nike free:
Yo: Chamo, ¿esos zapatos de ofrecen protección? Parecen zapatos de gimnasio, te vas a joder las piernas, yo por ejemplo…
El: (sonriendo) Son zapatos ‘barefoot’. Tienen soporte mínimo, son especiales para correr. Nunca he tenido problemas con ellos.
Yo: ¿Y no te duele al pisar el pavimento?
El: Los zapatos te enseñan a correr. Si pisas mal te duele de una vez y a juro tienes que corregir la forma. Corres de manera delicada
Me quedé pensando por varios segundos. Ricardo siempre ha estado un paso adelante que yo en algunas cosas, por ejemplo reemplazando Linux o Windows con OSX, aprendiendo otros lenguajes de programación como Python. En cierta forma el es un alpha geek sin saberlo.
¡Coño!, eso es. Esa era la explicación de porqué había tanta gente corriendo con esos zapatos o sin zapatos. Tu cuerpo se encargaba de bajar el rito, o mejor, de ajustar el ritmo y la forma.
¿Pero y es verdad? ¿Qué pasa si corro descalzo y me clavo un vidrio o me fracturo el pié?
La respuesta vino unos días después de la carrera
El día después
Unos días después de la carrera Ricardo me regaló por Amazon Kindle, el libro ‘Born To Run‘, de Christopher McDougall; El libro básicamente es la historia de la tribu ‘Tarahumara’ de indios Mexicanos los cuales corren grandes distancias sin usar calzado.
Debo admitir que el libro comienza mal; Parece más un relato sensacionalista con ideas robadas de las películas de Indiana Jones (tiene todos los elementos, como tribu perdidas, peligros como el desierto o narcotraficantes y sobre todo personajes muy pero muy excéntricos como Caballo Blanco).
Pero mi opinión del libro cambió rápidamente a medida que me adentraba más y más en el libro: McDougall también es un corredor, el cual tenia dolor constante. Los consejos tradicionales no lo ayudaron para nada y todo eso cambio cuando comenzó a correr descalzo; La historia de otros corredores excepcionales en el libro, también descalzos, además de explicaciones y referencias a trabajos de investigación científica me terminaron por convencer de que quizas esto era algo que debería probar con cautela.
¿Seria posible experimentar una sensación de gozo tan profunda al correr como la que experimentaban todos estos corredores en el libro? Después de todo, en el pasado nosotros cazábamos a nuestras presas de esa manera.
Por cierto, la historia de la carrera en el libro es grandiosa, aún si usted no cree en el movimiento de correr descalzo.
Investigación, investigación: Barefoot Bob y otras cosas
Muy bien, otra gente lo hace pero ¿como lo hacen? Decidí buscar entonces la biblia de los corredores descalzos y me encontré que casi todas las referencias caían en Ken Bob Saxton (uno de los personajes del libro ‘Born to Run’). Me compre su libro ‘Barefoot Running Step By Step’ y allí comenzó mi investigación.
Debo comenzar diciendo que usted deberá suprimir su primera impresión de Bob; Es se ve como el típico hippie de California, con pelo y barba blancas largas además de algo de sobrepeso. No es la típica figura atlética de corredores de largas distancias además de que su libro está cargado de demasiadas referencias a si mismo. Tampoco creo que usted quiera leer sobre ‘barefoot running’ como si este fuera religión (por ejemplo el se refiere a quienes usan VFF como ‘fake barefoot runners’).
Y sin embargo hay mucho de valor en su libro: Técnicas detalladas y anécdotas (de él y otros corredores) sobre como abordar esta nueva forma de correr sin lesionarse y sobre todo disfrutándolo. Si bien Bob es un ‘barefoot runner’ puro (por ejemplo el sostiene que los zapatos mínimos como VFF lo que hacen en más mal que bien), también comparte experiencias sobre corredores que usan modo mixto como por ejemplo zapatos normales, VFF y correr descalzo como parte de su entrenamiento.
Y es esta última parte la que me terminó de convencer: No hace falta correr descalzo todo el tiempo pero si debe ser parte importante del entrenamiento. De esa forma se pueden corregir problemas como dolor al correr, una forma de transición segura.
La única forma de saber era dejar los libros en el sofá y salir a correr. Para ello me compré mi par de VFF en una tienda especializada. Los zapatos se sentían cómodos, pero me tomo 15 minutos ponérmelos la primera vez. Lo otro es que yo lucia como un gorila con mis nuevos zapatos, no podía dejar de pensar lo curioso que me veía con ellos.
Y sin embargo, salí con mis nuevos zapatos puestos y dispuesto a probar mis nuevas teorías sobre como correr mejor.
Mis primeros pasos, mis primeros carajazos y lo que viene
Comencé suave, nada de salir a correr con ellos. Por dos semanas me los puse para ir al gimnasio y para correr en la máquina caminadora por no más de una milla. La sensación era distinta, contacto completo con el piso pero sin ninguna incomodidad. En la caminadora me vi obligado a correr distinto, nada de aplastar el frente de mis dedos contra el piso como estaba acostumbrado y con menor velocidad que antes (poco a poco la fui incrementando).
A la tercera semana me decidí a correr una milla en la grama, para ello me busque la cancha de un colegio que queda cerca de donde vivo. Hubo cierta incomodidad al comenzar a correr y al día siguiente me molestaban las pantorrillas y los tobillos, pero no mucho.
Mas caminadora durante la semana y el siguiente sábado corrí una milla en la grama; Ese día la temperatura estaba a -1C y habia llovido el día anterior por lo que la grama estaba mojada. Cuando llevaba dos vueltas alrededor de la cancha me tuve que detener de pronto debido a un intenso dolor en todos los dedos de mis pies, se me habían congelado por el agua ya que estos no son a prueba de agua.
Cojeando hasta la casa tomé la determinación de que la siguiente carrera sería es asfalto, una milla. No más dedos congelados, no señor.
La siguiente vez corrí 2.3 millas en asfalto, sin ninguna novedad. Luego 3 millas. Nada de dolor, con una velocidad comparable a la obtenida usando mis zapatos con ‘stability control’ de Nike, según el GPS.
Pienso seguir mejorando sólo 3 millas a la vez o mientras hago ‘speed work’ mientras entreno para mi primer 10K el año que viene y después de allí voy a incrementar mis millas en los VFF.
¿Que viene ahora?
Pienso ir con cuidado. La otra vez corriendo en NYC, le camine por completo a un montón de vidrio molido que alguien dejó por allí, en plena tormenta, y si no es por los zapatos bueno…; También está mi anécdota de los dedos congelados y definitivamente no quiero llegar a la historia de las fracturas estructurales.
Así que poco a poco, mejorando la condición y ya les contaré si esta forma de atacar mis entrenamiento mejora o no mi problemas en las piernas.


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