Corriendo con dolor: Recuperación y cambio de tácticas

Las buenas noticias es que no tengo ninguna fractura
Por lo visto mi pobre blog se está convirtiendo más bien en el blog del corredor; Sin embargo creo que es importante compartir esta experiencia y como de nuevo con un poco de tecnología se puede solucionar un problema (si, al estilo Geek
)
En el articulo anterior, les comentaba como me había lesionado mientras me preparaba para correr en el Yankee Stadium; Mi mayor frustración era no saber exactamente que era lo que había hecho mal ya que:
- No estaba corriendo más de %10 de la distancia adicional según mi plan de entrenamiento
- No estaba corriendo mucho más rápido o sólo en colinas (las pocas que tiene mi recorrido habitual no cuentan mucho)
- Mis zapatos eran de corredor

Pisada normal, un poquito de pié plano quizas. Me sale un zapato con control de estabilidad
Así que después de armarme de valor me decidí ir a un médico especializado, un doctor ortopedista con conocimiento de medicina deportiva. Después de hacerme rayos X, revisar mi molestia con los síntomas y de ver mi tipo de pisada (la cual es un poquito de pie plano según aprendí hoy) diagnostico lo siguiente:
- No tengo un ‘stress fracture‘. Menos mal
- Pero si tengo un ‘shin splint‘ (termino muy genérico para un grupo de problemas, el mio es una inflamación muscular)
Así que nada de entrenamiento por dos semanas más y un gel para la inflamación 4 veces al día, seguido de una visita de seguimiento al doctor dentro de 6; Eso significa que tengo 4 semanas para entrenar y mostrarle mis resultados al doctor.

Hora de volver a plantear las herramientas y el entrenamiento. Vale la pena, ¿no es así?
¿Pero, y que cambios tengo que hacer en mi entrenamiento, si todo esta ‘bien’? Ese es el asunto, mis zapatos no son los adecuados y el doctor me dijo que dada la forma de mi pié yo tenia que buscar un zapato para darme mayor estabilidad (la otra opción es control de movimiento, pero dado que yo peso menos de 180 libras y no tengo pié plano esta opción no es la adecuada para mi)
Así que ahora tengo la tarea de buscar mis nuevas armas, un par de zapatos que me queden a la medida. En una próxima entrega les voy a describir como fué el proceso de selección.
Comentarios recientes